domingo, 20 de septiembre de 2015

Fuentemolinos y otras 6 localidades exigen la mejora de la BU-200




Las 7 localidades que une la BU-200 exigen la mejora de esta carreteraEl estado y la estrechez de la calzada impiden que se pueda circular por ella a una velocidad acorde a este tipo de vías. DB

El estado y la estrechez de la calzada impiden que se pueda circular por ella a una velocidad acorde a este tipo de vías. DB
 
I.M.L. / Hontangas - jueves, 10 de septiembre de 2015
Sus alcaldes van a dirigirse de manera conjunta al Gobierno regional para denunciar el lamentable estado en el que se encuentra el firme de la vía, así como su estrechez, que dificulta mucho el tránsito seguro por esta calzada
Las localidades ribereñas que vertebra la carretera regional BU-200 están en pie de guerra por el estado que presenta esta vía. Sus ayuntamientos se han unido para empezar a denunciar la situación de peligrosidad a la que se enfrentan los vecinos cada vez que tienen que acercarse a cualquier municipio vecino o ir a Aranda a realizar cualquier compra o gestión administrativa o simplemente iniciar cualquier viaje. Los pueblos afectados son Fuentecén y Campillo de Aranda, donde comienza y termina esta vía, además de Hontagas, Adrada de Haza, Fuentemolinos por la que transita esta carretera, a los que hay que sumar a los vecinos de La Sequera de Haza y Moradillo de Roa, que también suelen usar esta BU-200 para acudir a la capital ribereña los primeros o para el transporte de la cosecha de uva los segundos.
En una reunión entre los responsables de todos estos consistorios, consensuaron el texto de una carta que van a remitir a la Junta de Castilla y León en la que destacan el «estado muy deteriorado» en el que se encuentra esta vía que provoca que transitar por ella sea peligroso. Los alcaldes que han firmado esta misiva insisten en que «no se adecúa el estado de su firme a la velocidad que debería permitir este tipo de vía, lo cual da lugar a que se provoquen múltiples accidentes, poniéndose en riesgo la integridad física de las personas y dificultando que vehículos de emergencia como ambulancias, bomberos, etc. realicen eficazmente su labor».
El estado de la BU-200 es malo en general pero destacan algunos tramos en los que su grado de conservación es calificado de «infernal» por los alcaldes afectados. «El tramo que hay de Fuentemolinos a Fuentecén parece que vas en una cuna, lo mismo desde Campillo bajando para Hontangas, todo lo que es el llano, porque en la cuesta el firme está más o menos bien pero con grandes desconchones», describe José Antonio Fernández, alcalde de Hontangas.
Los continuos baches que jalonan el asfalto de esta carretera hacen que no se pueda circular por ella a la velocidad recomendada para una vía de esta categoría y lo justo de su superficie obliga a dos vehículos que se crucen casi a detener su marcha para evitar colisiones. «Si alguna vez te toca venir detrás de un camión, santíguate porque no le vas a poder adelantar de lo estrecha que es la carretera y para pasarlo hay que meterse todo lo que se pueda en la orilla para que no te lleve por delante», reconoce Fernández.
A estas quejas suman la cantidad de curvas peligrosas que se acumulan en los apenas 14 kilómetros de esta carretera, entre la que destaca la de Valdesuero, entre Adrada y Fuentemolinos, y los múltiples estrechamientos a causa de los muchos cauces de agua que tiene que salvar.
Los alcaldes de estos siete pueblos exigen que se proceda «a la mayor brevedad posible a reparar la BU-200, no realizando bacheados ocasionales y peligrosos, como hasta ahora, sino reemplazando el asfalto existente.






Noticias relacionadas: