miércoles, 4 de febrero de 2015

El mimetismo de la Becada


La becada, sorda, gallinuela o chocha perdiz que es el nombre por el que se conoce en Fuentemolinos es una de las aves que  mejor se defiende de sus predadores. 

Sólo con un buen perro especializado en este tipo de caza es posible dar con "la dama del bosque" que es como se la conoce. 

Su plumaje se mimetiza con su hábitat produciendo un camuflaje perfecto, como puede verse en las fotografías realizadas en el monte de Brazacorta, en el término de El Fresno.

martes, 3 de febrero de 2015

Haza: La Junta abre expediente sancionador por los daños en la necrópolis medieval

Diario de Burgos
Ribera

Haza / Patrimonio

La Junta abre expediente sancionador por los daños en la necrópolis medieval

J.C.O. / Aranda - jueves, 29 de enero de 2015




El marido de la titular de la parcela se aleja de las lajas levantadas de una tumba y de parte de los huesos esparcidos. DB

La Junta de Castilla y León va a abrir expediente sancionador por la afección ocasionada a un yacimiento arqueológico en el término municipal de Haza como consecuencia de los trabajos de explanación realizados en una de las nuevas fincas resultantes de la concentración parcelaria, entregada a su titular el 1 de enero.


Tras publicar en primicia DB el suceso el pasado sábado, el martes se desplazaron hasta el lugar la arqueóloga provincial y el técnico responsable de la concentración parcelaria para comprobar la veracidad de los hechos y determinar el alcance de los daños.

Si bien inicialmente se apuntaba a una presunta negligente falta de coordinación entre los departamentos de Agricultura y Patrimonio de la Administración regional, ya que se trataba supuestamente de un yacimiento incluido en el inventario arqueológico y se debería haber tenido en cuenta en el proceso de concentración parcelaria dentro de las medidas de protección del patrimonio arqueológico, etnográfico y cultural, el delegado territorial de la Junta, Baudilio Fernández Mardomingo, ha rechazado totalmente este extremo.

El delegado explica que realmente se trata de una necrópolis de época altomedieval (siglos V-X) que estaba catalogada e inventariada desde hace años, que se encuentra situada en una parcela de unos 1.200 metros cuadrados que nunca se había cultivado al estar situada en una ladera.Un terreno que le ha tocado a una nueva propietaria dentro de una amplia finca de unas 9 hectáreas.


PRECIPITACiÓN


Reconoce que tanto Medio Ambiente como Agricultura disponían de la información sobre el yacimiento «porque en las concentraciones hay coordinación entre Cultura, Agricultura y Medio Ambiente». Sin embargo, explica que el problema surgió porque al tratarse de un erial la nueva titular estaba obligada a pedir permiso para roturarla. Un trámite que sí llevó a cabo, si bien se precipitó y acometió los trabajos de allanado antes de obtener la pertinente autorización.

«El problema ha sido que la ha roturado antes, sin permiso de Medio Ambiente.La respuesta de Medio Ambiente hubiera sido que no, en el momento que tiene la ficha arqueológica, o le hubiera hecho alguna prescripción al menos para que los restos no se hubieran visto afectados», argumenta.

Ante este supuesto delito contra el patrimonio histórico, Fernández Mardomingo anuncia que se va a abrir un procedimiento sancionador contra los responsables. «Probablemente abramos dos expedientes, lo tengo que hablar con los jefes de Servicio, uno por Medio Ambiente y otro por Cultura o uno por las dos cosas. No sé si con conocimiento o con desconocimiento pero el hombre ha infringido. Hay muchas veces que la gente pide permiso para roturar o roturar sin permiso, que tenemos abiertos un montón de expedientes por ese motivo. Unos permisos que por otra parte se dan normalmente sin ninguna dificultad pero que en este caso no se habría dado habida cuenta de que Medio Ambiente tenía el dato de que era una parcela arqueológica», aclara.

Desde la familia propietaria de la finca no ocultaban a este periódico su extrañeza de que se les haya adjudicado esa parcela arqueológica improductiva y no se haya incluido dentro de la masa común, con las complicaciones que les comporta. Máxime cuando dentro de la misma finca y apenas un centenar de metros existe otro yacimiento arqueológico, conocido como El Palomar, con los restos de una ermita, que ha quedado exento y se ha otorgado al Ayuntamiento. De hecho no descartan intentar una permuta.

El delegado territorial, lo atribuye a que quizás ya que se hubiese asignado la masa común que le correspondía al Consistorio «y a que se trata de un erial a pastos situado en una ladera con un desnivel del 25%, que nadie pensaba que lo iba a cultivar, porque es así en el 100% de los casos».



domingo, 1 de febrero de 2015

Refrán: "Año de nieves, año de bienes"


A pesar de que la nieve caída en Fuentemolinos ha sido escasa, las colinas, tierras y tejados se han puesto blancos durante tres mañanas seguidas, los días 19-20 y 21 de enero. Esperemos que aunque la nieve no haya caído en abundancia sí sea presagio de lo que dice el refrán: "Año de nieves, año de bienes". En la fotografía, el Pico de Las Blanqueras nevado, a primeras horas de la tarde del día 19 de enero.




sábado, 31 de enero de 2015

Tardes de enero




El aire derriba un castaño en Fuentecén





La fuerza del viento ha hecho caer hoy, sobre las dos de la tarde, uno de los castaños en la carretera de salida de Fuentecén hacía Valladolid. El ímpetu del viento y probablemente el mal estado del árbol han hecho que se precipitara en mitad de la carretera. Algunos vecinos han retirado algunas ramas para permitir la circulación y posteriormente ha sido retirado en su totalidad de la calzada por el alguacil.



viernes, 30 de enero de 2015

Haza: Necrópolis visigoda en parcela de concentración parcelaria

Haza / Patrimonio

La explanación de una finca afecta a una posible necrópolis visigoda

J.C.O. / Haza - sábado, 24 de enero de 2015




La forense inspecciona los restos óseos junto a Luis de Diego, titular de la parcela donde se realizó el desmonte. DB


Los trabajos de explanación de cotarros y barrancos en una de las nuevas fincas resultantes del proceso de concentración parcelaria en el término municipal de Haza, entregadas a sus propietarios el pasado día 1 de enero, ha afectado de manera importante a lo que podría ser un antiguo enterramiento que podría tener más de 1.500 años de antigüedad.
Una necrópolis que, según fuentes  solventes  especializadas en la materia consultadas por DB, podría ser de época visigoda (siglos V a VIII)  o altomedieval y que habría sido arrasada en   parte con las obras de allanado, que  hicieron aflorar algunos restos óseos.
Una grave negligencia que apunta a una falta de coordinación entre los departamentos de Agricultura y Patrimonio de la Junta de Castilla y León ya que el yacimiento, según las mismas fuentes, está incluido en el inventario arqueológico desde hace ya muchos años, si bien aunque está catalogado como de época visigoda aún no se ha podido fechar con mayor exactitud puesto que no ha sido excavado. Un extremo que se debería haber tenido en cuenta en el proceso de concentración parcelaria contemplando las correspondientes medidas de protección del patrimonio arqueológico, etnográfico y cultural.
Para estas mismas fuentes, este tipo de atentados, son fruto de que los trabajos de nivelación de parcelas que se están acometiendo, se están llevando a cabo «sin ningún tipo de control ni medioambiental ni arqueológico».
El complejo arqueológico se encuentra prácticamente a los pies del cortado sobre el que se alza el caserío de Haza, en la parte donde llaman El Pico,  entre la ermita de Santa Ana  -templo relativamente moderno- y otra antigua ermita que se conoce en el pueblo como El Palomar, junto a la caseta donde están instalados los motores del agua.
 El propietario de la parcela, Luis de Diego, que asegura que no tenía «ni idea» de que en esa zona hasta ahora sin roturar hubiera «un cementerio», relata que el bulldozer contratado para llevar los trabajos realizó la explanación el pasado miércoles por la tarde, sin que el operario le comunicara que hubiera aparecido algún tipo de vestigio.  Fue al día siguiente, cuando acudió a visitar la parcela para comprobar cómo había quedado cuando se percató.
«Nada más llegar dije: Aquí parece que se ven cosas como raras, porque normalmente sale la tierra junta y cuando ya vi unos huesecitos, piqué un poco con azadilla y salió una pared de tierra toda bien picadita -al estilo de los silos circulares excavados en el suelo- y le llamé inmediatamente al alcalde», explica el titular de la finca.
En cualquier caso quita hierro a los posibles daños ocasionados ya que indica que tras una inspección realizada por la guardia civil y el regidor, Segundo Beneítez, «aseguran que los posibles esqueletos están debajo de losas».
Precisamente la policía judicial  y la forense de Burgos se desplazaron ayer por la mañana hasta el lugar para analizar los restos, al menos en parte al menos pertenecientes al parecer a animales,  pero tras comprobar que tienen más de 20 años de antigüedad -periodo en el que prescriben los delitos- se desentendieron del caso.

«Intuía que había algo»
El primer edil se sacude también cualquier responsabilidad asegurando que no es de su competencia. Reconoce que si bien con anterioridad ya «intuía que ahí había algo», desconocía que «las tumbas que han descubierto» figuraran en el inventario arqueológico.  «Yo no soy quien para decirle al otro que no toque su tierra. Tiene que ser un señor que tenga un inventario hecho, que allí puede haber una cosas arqueológica y que cuando vaya a menear eso tendrá que dar cuenta a la autoridad competente», esgrime.
En cualquier caso informa de que, además de a la Benemérita, también se dio aviso del hallazgo al Servicio Territorial de Patrimonio desde donde ayer todavía no se había cursado una visita para determinar si realmente se trata del citado yacimiento visigodo, el alcance de los presuntos daños y las medidas a adoptar para preservar los restos que queden.
 «Patrimonio ya lo sabe, entonces que vengan, lo estudie quien lo tenga que estudiar y que den el resultado que crean conveniente»,  apunta Beneítez.