domingo, 25 de octubre de 2026
martes, 18 de noviembre de 2025
martes, 11 de noviembre de 2025
martes, 4 de noviembre de 2025
martes, 15 de abril de 2025
Semana Santa de Sotillo de la Ribera declarada de Interés Turístico Regional.
El día 29 de marzo de 2025 fui invitado a la presentación de la Semana Santa de Sotillo de la Ribera 2025, como autor de la fotografía del cartel anunciador de la próxima Semana Santa sotillana, que resultó ganadora del 2º Concurso de fotografía en 2024.
Un placer poder contar a los sotillanos mis vínculos con Sotillo de la Ribera a través de dos buenos amigos: Efrén Arroyo y Santiago Izquierdo. También pude destacar la vinculación de Sotillo y Fuentemolinos en torno a la Semana Santa, pues en ambos pueblos se canta el Miserere, no de forma idéntica pero sí con tonos similares.
En relación a la fotografía que recoge el altar neoclásico desmontable, como monumento, y los soldados romanos haciendo guardia a los lados de la escalinata, puse de relieve esta escena como una de las más representativas de la Semana Santa de Sotillo y los colores rojos del fondo que destacan el monumento y los más cálidos de la escalinata y los soldados que producen un efecto visual de gran armonía.
Muy agradecido por el premio y por la atención, felicité a la Cofradía de la Vera Cruz, como organizadora, nazarenos, soldados romanos, músicos, a todos los actores participantes y al pueblo de Sotillo de la Ribera que siguen demostrando su fe y amor por las tradiciones.
martes, 2 de abril de 2024
Si lees este texto, escrito por Santiago Izquierdo, te transportarás al momento del Descendimiento de Jesús muerto en la Cruz, en un escenario único: Sotillo de la Ribera y con unos protagonistas enormes: los Sotillanos, recordando esta emocionante historia de profunda religiosidad cristiana
DESCENDIMIENTO (2024)
Las cosas que pueden hacer quince personas, bueno, contándole a Él, dieciséis, en un tablado de dieciséis metros cuadrados son increíbles. Fíjate cómo será, que hasta pueden mover de sitio la historia, el espacio y el tiempo. Qué me dices!!
Pues una cosa así sucedió, querido amigo, en la tarde lluviosa del Viernes Santo dónde brotaron palabras talladas en las láminas del silencio con una pulcritud y precisión insuperables que marcaban el ritmo de las aproximaciones.
Pues no era sólo la imagen del crucificado la que nos mantenía expectantes, sino que eran las palabras las que nos tenían en pie, que nos interpelaban, que nos requerían para un acercamiento al misterio de la cruz.
Estaba el Cristo sin estar, pues vamos su imagen a través de una gasa roja, del color del fuego y de la sangre. Y sabíamos que Él estaba presente porque sentíamos su respiración pausada y silenciosa, y porque, en un momento solemne, escuchamos su voz.
Veíamos el paisaje grandioso de nuestro pueblo en el que se ponía el sol de una tarde triste de marzo.
Y entonces, en una explosión de audacia, fue cuando lo vimos descubierto y desnudo en su inmensa belleza y soledad y nos quedamos sin palabras, sólo con una canción centenaria, mientras los actores ocupaban sus puestos en tablado nuevo recién estrenado.
Fuimos viendo pasar por la pasarela de la imaginación a muchos de los personajes que trataron directamente con el Maestro: su Madre, Juan, Verónica, las tres Marías, el Cirineo, Lázaro, Judá (su amigo de la infancia), y anónimos receptores de sus milagros.
Hasta que llegó José con el permiso del gobernador para retirar el cuerpo de la cruz. Era el momento esperado y no se podía poner freno a los corazones desbocados. Íbamos a bajar a Dios de la Cruz en nuestro pueblo. Íbamos a convertir a nuestro diminuto pueblo, por unos instantes, en un nuevo Jerusalén. Que fuerte!!!
Recitaste de diez un poema inmortal que rubricaba la melodía de una trompeta sabia con lamentos profundos y sentidos que nos hacían volar, mientras los desclavadores subían por las escaleras de la Historia.
Entonces acariciamos sus brazos clavados y besamos el aire de las bóvedas mientras ella nos guiaba desde abajo.
-Quitadle el letrero INRI.
-Quitadle la corona de espinas.
-Desclavadle la mano derecha.
-Desclavadle la mano izquierda.
-Desclavadle los pies.
Y lo hacían. Y Verónica iba presentando a la madre Dolorosa cada uno de los objetos pasionísticos.
-Bajadlo con cuidado. Aunque muerto, no le hagáis sufrir más.
-Mostrádselo a su Madre.
-Mostradlo al pueblo...
Y hacías una brevísima descripción de cada uno de los puntos que nosotros escuchábamos embobados.
Juan, el apóstol amado, se acercó hasta la Dolorosa y sacando las palabras de muy adentro, fue aportando su testimonio. Primero se dirigió a María y le recordó y agradeció su difícil papel de ser la madre de Dios. Luego le habló de su Hijo, de lo que había visto en tres años a su lado. Fue poniendo blanco sobre blanco su vida y enseñanzas, sus anhelos, su mensaje, su humanidad, su misterio, su amor inconmensurable hacia los hombres. No se oía una mosca, palabra. Juan estuvo grandioso.
Cuando finalizó su emocionado discurso fuimos guardando al Cristo en lo adentros del alma para que descansara en paz. Pero por poco tiempo, pues la Pascua llegaba pronto y el aleluya iba a retumbar hasta en los cimientos del mundo.
Fotos, Juan Lázaro (también de la foto del telón de fondo*)
NOTA (*): Hay fotos y fotos. Hay fotos buenas y muy buenas. Y luego están las fotos redondas, las que alcanzan la inmortalidad. La foto de Sotillo al atardecer hecha por Juan Lázaro es, sin duda, una de ellas. Yo sólo le dije que me hiciera una puesta de sol de Sotillo que sirviera para bajar de la Cruz al Cristo el día de Viernes Santo. Y Juan, lo hizo. Estudio a fondo el pueblo, las caídas del aire, el color de los pinos, todo. Y la hizo. Muchas gracias, amigo!!!
Texto Santiago Izquierdo. Derechos reservados.
sábado, 30 de marzo de 2024
Sotillo de la Ribera estrena este año la reciente Declaración de Interés Turístico Regional de su Semana Santa. Este Viernes Santo hemos asistido al Descendimiento, que este año se ha renovado y entre las novedades se ha colocado como telón de fondo en el altar mayor de la iglesia una fotografía de un atardecer sotillano. Ha sido nuestra humilde colaboración para esta celebración religiosa que nos había propuesto Santiago Izquierdo, principal impulsor, buen amigo y del que ya hemos hablado en alguna ocasión en el blog. Es una celebración tradicional, con gran participación de los vecinos, muy bien documentada, organizada y emotiva. Que sea por muchos años más.
lunes, 24 de febrero de 2020
sábado, 8 de junio de 2019
sábado, 24 de febrero de 2018
miércoles, 7 de febrero de 2018
El misterio del Cristo del Miserere (Sotillo de la Ribera)
Resaltar el gran trabajo realizado por los sotillanos en la recuperación de su patrimonio en los últimos años, que además ha quedado recogido en sendos libros, obra de Santiago Izquierdo, uno sobre el Miserere y otro que entregaron en la presentación: "El Misterio del Cristo del Miserere" y que recoge parte de la presentación de Santiago Izquierdo, a la que hemos hecho referencia anteriormente, detalles técnicos sobre la restauración, fotografías de los pergaminos y la transcripción realizada por Efrén Arroyo y en la contraportada, momentos y símbolos de la Semana Santa de Sotillo de la Ribera.
Muchas gracias a Santiago y Efrén, por hacernos sentir como en casa.
sábado, 2 de diciembre de 2017
Sotillo de la Ribera: Descubren un mensaje de 1.777, al restaurar el Cristo del Miserere

20 MINUTOS
Hallan en Burgos un mensaje del siglo XVIII oculto en las nalgas de una talla de un Cristo Cristo de la Cofradía de Sotillo de la Ribera.
EFE 27.11.2017 Los restauradores de una talla del siglo XVIII localizada en una iglesia del municipio burgalés de Sotillo de la Ribera han descubierto, ocultos en el interior de la obra, una serie de documentos con información económica, religiosa, política y cultural de la época. Los trabajos sobre este cristo de la Iglesia de Santa Águeda han sacado a la luz un documento fechado en 1777 y firmado por el capellán de la Catedral del Burgo de Osma, Joaquín Mínguez, que identifica al escultor autor de la talla, pero también aprovecha para aportar detalles sobre el momento en que se encontraban.
El documento, redactado con una cuidadosa caligrafía, consiste en dos pliegos escritos a mano por ambas partes que los restauradores encontraron al quitar la pieza del paño que cubre las nalgas. Según ha explicado el historiador Efrén Arroyo y miembro de la Cofradía de Semana Santa de Sotillo de la Ribera, promotora de la restauración de esta talla dieciochesca, este hallazgo es sorprendente y singular porque, "si bien es usual que muchas esculturas estén huecas, no lo es tanto encontrar en su interior unos documentos escritos a mano". En su opinión, y una vez examinado el documento, la decisión de hacer este escrito y guardarlo en el interior de la estatua de madera parece una ocurrencia o juego entre el firmante del mismo, el capellán de la Catedral del Burgo de Osma, y el autor de la talla.
Parece, igualmente, que su intención era que se descubriera cientos de años después, por lo que el hueco existente en las nalgas del Cristo ha actuado como una "cápsula del tiempo". El capellán Joaquín Mínguez explica en su escrito que la estatua del Cristo fue esculpida en madera por Manuel Bal, "Académico natural de San Bernardo de Yagüe y vecino en Campillo, ambos de este Obispado de Osma". Además, describe lo que se cultivaba en el Obispado del Burgo de Osma: "Cosechas de trigo, centeno, cebada, avena", con especial alusión al vino "en tierra Aranda", asegurando que "es muy numerosa su cosecha muchos años, tanto que en este tiempo se ha visto, por no coger en las bodegas, derramar mucho vino".
Habla de las enfermedades más comunes "tercianas y cuartanas" (fiebres del paludismo de tres y cuatro días), "dolor de costado, tabardillos" (fiebres tifoideas). Y hasta de los entretenimientos preferidos por la población, "naipes, pelota, calva, barra y otros juegos pueriles". En otro apartado del documento detalla datos más generales: "La Corte está en Madrid. Hay Correo y Gaceta para las noticias. Hay Inquisición, por lo cual no se experimentan errores contra la iglesia de Dios. Se contratan en funciones grandes toreros famosos de Salamanca". En opinión de Arroyo, todas estas referencias muestran la intención de querer dejar constancia para la posteridad de cómo era el mundo que rodeaba al capellán soriano en 1777. La talla, que está restaurando en Madrid la empresa Da Vinci Restauro, es un cristo del siglo XVIII, conocido popularmente en Sotillo de la Ribera como Cristo del Miserere.
La Vanguardia



















